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Además del tiempo de recarga y de la escasez de cargadores, otra de las disculpas habituales para no embarcarse en un coche eléctrico es la poca autonomía de las baterías actuales.

Las más duraderas, que son las de los modelos de alta gama Tesla, tienen poco más de 600 km de autonomía que está cerca de la autonomía del motor de explosión pero aún falta.

Pero esto parece que va a dejar de ser un problema según Trevor Jackson, un ingeniero militar retirado, que ha desarrollado una batería capaz de dar 2.500 km de autonomía.

Esta batería usa aluminio reciclado, uno de los metales más abundantes en la Tierra, y un electrolito tan inocuo que te lo puedes beber con una coca-cola.

Aunque todo esto pueda parecer una locura, Jackson acaba de firmar un acuerdo multimillonario con Austin Electric, una empresa de ingeniería con sede en Essex, que comenzará a producirla el próximo año.

Fuente: ecoinventos.co, leer artículo original

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