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La mayoría de los coches eléctricos tienen su batería en el suelo del habitáculo por ser el lugar menos propenso a choques por estadística y ser fácilmente aislable.

A pesar de ello, lo mismo que los vehículos de combustión, los coches eléctricos se pueden llegar a un incendiar tras un accidente, pues la batería es capaz de entregar potentes descargas.

Para evitar esto, Bosch ha desarrollado una tecnología de chips semiconductores, que forma parte de un sistema de interruptor de seguridad pirotécnico, similar a cómo funciona el airbag.

Estos sistemas desconectan secciones enteras de la batería de alto voltaje por medio de pequeñas cargas explosivas, cortando así de manera rápida la circulación de energía. 

No está nada mal este invento, sobre todo para que el personal de rescate no se quede frito cuando intenten ayudar a un accidentado.

Fuente: motorpasion.com,leer artículo original

 

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